Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
De buena semilla, buena cosecha.
Justo peca en arca abierta.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Al agradecido, más de lo pedido.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Antes muerte que vergüenza.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Siempre habla quien menos puede.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Leerle a uno la cartilla.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
A rocín viejo, cabezada nueva.
La traición place, más no el traidor que la hace.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.