Después de lo hecho, todos dan consejo.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Vamos a ver dijo el ciego.
En cada tiempo, su tiento.
Regla y compás, cuanto más, más.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Divide y vencerás.
Lo de balde es caro.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El que habla es el que peca.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Magra olla y gordo testamento.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
El que se enoja pierde.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Deja que el buey mee que descansa.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
A cada cañada le llega su añada.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Ofrecer el oro y el moro.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Es viejo, pero no pendejo.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
Bebido el vino, perdido el tino.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Ni cenamos ni se muere padre.
Comer de su propio cocinado.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Como el espigar es el allegar.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.