Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Entender lo bello significa poseerlo
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
El que no corre, vuela.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Darle a uno mala espina.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
El que no sirve para comer, no sirve para trabajar.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Una alegría esparce cien pesares.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
El que persevera triunfa.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.