Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Nadie se ha pelado por pedir.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
No sufras por calenturas ajenas.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
El que se enoja pierde.
Por lo que uno tira, otro suspira.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Ha de salir la corneja al soto.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Pedir las perlas de la virgen.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Nadie está contento con su suerte.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Emborrachar la perdíz
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Tirar la casa por la ventana.