Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Comer uva y cagar racimo.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
La culpa del asno echarla a la albarda.
De cabo a sargento, y no está contento.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
El que no se consuela es por que no quiere.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Fingir ruido por venir a partido.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Decir, me pesó; callar, no.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Yo que callo, piedras apaño.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Mejor prevenir que lamentar.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Mal se cuece olla que no se remece.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Su ladrido es peor que un mordisco
El que calla, no dice nada.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Estoy como gallo en corral ajeno
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Tentar la huevera a las gallinas
El que habla es el que peca.
Hasta ajustar, regatear.
Consejo no pedido, consejo mal oído.