Mas vale dar que recibir.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
A cada necio agrada su porrada.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Ese huevito quiere sal
Si te queda el saco.
El que fía, salió a cobrar.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Quien mal padece, mal parece.
Si ofendes serás ofendido
El Rey es poco para su porquero.
Tener un hambre de lobo.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Dar un cuarto al pregonero.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Alabar y callar para medrar.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Estar como caimán en boca de caño.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Quien escucha, su mal oye.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Quiero ver si como ronca duerme.
Más querría servir que recibir.
El que escucha su mal oye.
El que no mira, suspira.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Andarse por las ramas.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
La verguenza es último que se piedre.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.