¿Quién con una luz se pierde?
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
El que no corre, vuela.
El que no llora no mama.
Hay que amarrar el tamal.