Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Quien baila y canta, su pena espanta.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Quien ama, teme.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Antes es la obligación que la devoción.
Que dulce queda la mano al que da.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Cada pez en su agua.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Más logran las lágrimas que las palabras.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Cuantos más seamos, más reiremos.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Tu hablar te hace presente.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Dan darán, dicen las campanas.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Aquellos polvos traen estos lodos.
La peor pobreza es tener deudas.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.