A rey muerto, principe coronado.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
La vida es un deber a cumplir
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
A grandes cautelas, otras mayores.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Febrero el corto, el pan de todos.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Jugar la vida al tablero.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Vive tu vida y no la de los demás.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Es tiempo de vacas flacas
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Donde las dejan, las cobran.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
A fullero viejo, flores nuevas.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.