Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Hacer la plancha.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Casa en canto, y viña en pago.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
No hay dos sin tres.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
En el refugio del otro vive cada uno
Hacer castillos en el aire.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
El amor destierra la vergüenza.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
La Luna de Enero y el amor primero.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
A causa perdida, mucha palabrería.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Hay desgracias con suerte.
Donde lloran esta el muerto.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.