Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Los pies van donde va el corazón
Lágrimas de viuda, poco duran.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
La vida pende de un hilo.
Hormigas con ala tierra mojada.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
El amor es de hermano y no de señor.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
La muerte hace reflexionar.
La caza y los negocios quieren porfía.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Cuanto más tienes, más quieres.
Miren quién habló, que la casa honró.
Cada gallina a su gallinero.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
El toro y el melón, como salen, son.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Hace más el que quiere que el que puede.
El que bien te quiere te hará llorar.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Hoy te lo dice tu amiga.
La ignorancia es abuela del saber.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Amistades y tejas, las más viejas.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Hay que leerle la cartilla.