Nadie regala nada a humo de pajas.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Hay desgracias con suerte.
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Del que jura, teme la impostura.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Plata en mano, culo en tierra.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
No hay caldo que no se enfríe.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Casa de muchos, casa de sucios.
A quien vela, todo se le revela.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
A carne de lobo diente de perro.
Intimidades, solo en las mocedades.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
El santo ausente, vela no tiene.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El sueño es alimento de los pobres.
Vive y deja vivir.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Amor nunca dice basta.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Hasta el rabo, todo es toro.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.