Las penas de amor las quita el licor
De la risa al duelo un pelo.
La mentira busca el rincón.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
El sexo nos hace perder la cabeza
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
A la madrastra, el nombre le basta.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Casa oscura, candela cuesta.
Cosa muy querida, presto perdida.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
La sangre, pesa más que el agua.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
A fuego y a boda va la aldea toda.
La vida da muchas vueltas.
El padre para castigar y la madre para tapar.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Entre todos la matamos y ella sola se murió.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
La col hervida dos veces mata.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
El triunfo de los crueles es breve
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
La misa, dígala el cura.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Al último siempre le muerde el perro.