Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Donde hay amor, hay dolor.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Quien asno nació, asno murió.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Boca con duelo, no dice bueno.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
El último que se pierde es la esperanza.
Una mentira puede matar mil verdades.
El que canta, sus males espanta.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Írsele a uno el santo al cielo.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Dar es corazón, pedir es dolor
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
El último mono es el que se ahoga.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
El buey manso mató al amo.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Jugar la vida al tablero.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
El demonio no duerme.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Cada malo tiene su peor.
Las penas de amor las quita el licor