No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Hablar más que lora mojada.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Caranga resucitada pica muy duro.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Comprar al pobre, vender al rico.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
La mano que no puedes morder, bésala.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Fingir locura, es a veces cordura.
A cada lechón le llega su noche buena.
Siempre ayuda la verdad.
Jugar con fuego es peligroso juego.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
A mejor cazador se le va la paloma.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Es el tercero en discordia.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Lo que hoy parece, mañana perece.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
La menta, el amor aumenta.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Cual andamos, tal medramos.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Más vale poco que nada.
Bailando con la más fea