La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Bailando con la más fea
Más vale poco que nada.
El que persevera triunfa.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
El carcelero es un prisionero más.
Casa y potro, que lo haga otro.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Ni las ideas ni la ciencia, se asimilan con violencia.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Patada de yegua no mata caballo.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
A casa de tu tía, más no cada día.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
La Justicia entra por casa.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Agua de llena, noche de angulas.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Los ojos son el espejo del alma.
Araña de día, carta o alegría.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
A chica cama, échate en medio.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Amigo viejo y casa nueva
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Año de endrinas, año de espinas.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.