Don sin Din, gilipollas en latín.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
La justicia tiene un largo brazo.
A ama gruñona, criada rezongona.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El agua tiene babosas.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Que dulce queda la mano al que da.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Como chancho en misa.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
La admiración alaba, el amor es mudo
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
La que adoba no es María, sino la especiería.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Mojarse el potito.
Duro de cocer, duro de comer.
Ahí está la madre del cordero.
Roer siempre el mismo hueso
Quien hace malas, barrunta largas.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Boca de verdades, cien enemistades.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Aún queda el rabo por desollar.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Quien mocos envía, babas espera.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
La respuesta más rápida es la acción.
Boca ancha, corazón estrecho.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Gota a gota, la mar se agota.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Si eres oveja, te comen los lobos.