Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
No se hablar, y me mandas predicar.
De mi maíz ni un grano.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
O faja o caja.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Quien calla otorga
Ojo por ojo y diente por diente.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
El vivo a señas y el tonto a palos.
De los muertos no se hable sino bien.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
De Jaén, o fuleros o malajes.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.