Hijo mimado, hijo malcriado.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Favor con favor se paga
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
No se manda al corazón
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
La buena vaina no hace buena la espada.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
No ser escaparate de nadie.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Lo hermoso, a todos da gozo.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Nuestro gozo en un pozo.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
A otra cosa mariposa.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.