Quien lee y escribe no pide pan.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
La lengua unta y el diente pincha
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Más querría servir que recibir.
Vale más el que sabe más.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Llegar y besar el santo.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
El que callar no puede, hablar no sabe.
La carta, corta, clara y bien notada.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Justo peca en arca abierta.
La tercera es la vencida"
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Atente al santo y no le reces.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
La boda de los pobres, toda es voces.
Quien hace por común, hace por ningún.
Un mal pequeño es un gran bien.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
El tiempo de Dios es perfecto.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
A gran prisa, gran vagar.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
¿Quién con una luz se pierde?
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado