Ante Dios, todos somos iguales.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
A mal vivir, mal morir.
El primer año es el difícil, todos los demás ya son iguales.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
De pico, todos somos ricos.
Engordar para morir es mal vivir.