El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
No hay enemigo pequeño.
Tras cada pregón, azote.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
No te acostumbres a lo que no dure.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
El que cree en mujer no cree en Dios.
En poca agua, poco se navega.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
El primer amor nunca se olvida
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Un amigo vale cien parientes
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
La sangre humana es toda del mismo color.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Ave que vuela, a la cazuela.
Los frailes en jubón, hombres son.
Entre salud y dinero, salud primero.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
O errar o quitar el banco.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Hay que amarrar el tamal.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
El vino es la teta del viejo.