La carta no se pone colorada.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
El sueño quita el hambre.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.