Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Por unos pierden otros.
Bien muere, quien bien vive.
Vida bien concertada, vida holgada.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
A chico mal, gran trapo.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Hijo de gato caza ratón.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
El amor mueve montaña.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Más se junta pidiendo que dando.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
El trabajo del lino no es fino.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Tretas y tetas pueden más que letras.
El que da primero da dos veces.
Refranes viejos son verdaderos.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Buey harto no es comedor.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Buscar los tres pies al gato.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Perro que no anda no encuentra hueso.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.