Oír, ver y callar, para en paz estar.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
La imagen de la amistad es la verdad
Más vale que sobre que no que falte.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Voz del pueblo, voz de Dios.
La obra alaba el maestro.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Donde hay caridad, hay paz.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Siempre ayuda la verdad.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Con el ingrato, no tengas trato.
Mas vale dar que recibir.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Buena cara dice buen alma.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Espéjate para que veas cómo eres.
La verdad es de un solo color
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
El saber no ocupa lugar.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado