La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
En arca abierta, el justo peca.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
La caridad empieza por casa.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
El corazón no sabe mentir
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El que se brinda se sobra.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
No hay alegría sin aburrimiento
Una buena dote es un lecho de espinos
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Donde hay gana, hay maña.
Siempre es pobre el codicioso.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.