Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Agua fina saca la espina.
Poco freno basta, para la mujer casta.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Lo que abunda no daña.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Caminando se hace de mulas Petra.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Irse de picos pardos.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Al roble no le dobles.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
En abril, va la vieja a veril.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Gente de navaja, poco trabaja.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Cada cual es rey en su casa.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.