No tengas como vano el consejo del anciano.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Vale más una vieja que un pejeverde.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Hombre harto, no es comilón.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Es mejor deber dinero y no favores.
Dinero no falte, y trampa adelante.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Burla pesada, en veras acaba.
Agua turbia no hace espejo.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Un día menos, una arruga más.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
No falta un burro en un mal paso.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
De tal colmena tal enjambre.
Para el avaro, todo es caro.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
¡A darle que es mole de olla!
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Cada uno es artífice de su ventura.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Boca sucia no habla limpio.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos