Por el becerro se amansa la vaca
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
El toro y el melón, como salen, son.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Es como llevar leña para el monte.
La Luna de Enero y el amor primero.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Dios castiga sin palo ni piedra
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Mal largo, muerte al cabo.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Lo que ha de ser, va siendo.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Al higo por amigo
Hay que dar para recibir.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Juego y bebida, casa perdida.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.