Dios castiga sin piedra ni palo.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Dios castiga, pero no ha palo.
Dios castiga sin dar voces.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.