Quien carece de amistades, carece de compromisos.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
A secreto agravio, secreta venganza.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Calma piojo que el peine llega.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Cada cosa tiene su precio.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Mala olla y buen testamento.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Más vale la sal, que el chivo.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Para aprender, lo principal es querer.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
A misa, no se va con prisa.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
No hay boda sin doña Toda.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Pies fríos, corazón caliente.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Dios acude siempre.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
A fullero viejo, flores nuevas.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Bodas largas, barajas nuevas.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.