Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Más vale callar que con borrico hablar.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Las penas con pan son buenas.
Mujer pecosa, mujer candela.
Mal de muchos, epidemia.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Oir a todos, creer a pocos.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
De casa del abad, comer y llevar.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Amistad que murió, nunca renació.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Un ten con ten para todo está bien.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Refranes de viejas son sentencias.
Las cosas lo que parecen.
El pobre no tiene consuelo ni con la subida del sueldo.