Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Los celos son el gusano del amor.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Cada cosa nace para su semejante.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Una pena quita a otra pena.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Siempre es mejor el camino más corto.
La imagen de la amistad es la verdad
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Conquistada la madre, segura está la hija.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Bondad con hermosura, poco dura.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Mujer mayor, es la mejor.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Más vale la seguridad, que la policía.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
El que trae , lleva.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
Los pensamientos no tienen fronteras
La noche para pensar, el día para obrar.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Padecer cochura por hermosura.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Si te queda el saco.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Carne a carne, amor se hace.
Al pez, una vez.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.