Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
En cada refrán tienes una verdad.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Amor grande vence mil dificultades.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
En tu casa, hasta el culo descansa.
El ojo quiere su parte
Acabándose Cristo, pasión fuera.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Cada cual decía del amor que tenía.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Llevar adarga para viivir vida larga.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Despedida de borrachos.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Hasta la belleza cansa.
Codicia mala, el saco rompe.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.