No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Siempre es mejor el vino.
A cualquier cosa llaman rosa.
Vive y deja vivir.
Lo prometido es deuda.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
La necesidad hace maestros.
El buen vinagre del buen vino sale.
El mal trago pasarlo pronto.
Buena estatura es media hermosura.
El burrito siempre busca pastito tierno.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
A buena mujer, poco freno basta.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Por el interés te quiero Andrés.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Ama el sol, el que tiene sombra
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
El día más claro llueve.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
La mentira es animal de quinta vida.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Paciencia y barajar.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Donde hay hambre no hay pan duro.
De descansar, nadie murió jamás.
Agua y sol, tiempo de caracol.