El triunfo de los crueles es breve
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Los dioses ayudan al que trabaja
El chisme que gira, no siempre es mentira.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
El amor no respeta a nadie
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Vivir juntado es igual que casado.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Mata, que Dios perdona.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
El interés tiene patas.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
La muerte hace reflexionar.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Buena mula, mala bestia.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Ocasión perdida, para siempre ida.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Quien tenga tiempo que no espere
Secreto entre reunión es de mala educación.
Nada es bello excepto la verdad
De los hijos, el que muere, el más querido.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.