Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
La muerte en la patria es agradable.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
A buenas horas, mangas verdes
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Mujer precavida vale por dos.
Se las sabe por libro
La mujer que de día calla por la noche manda.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
La muerte a nadie perdona.
Qué satisfacción estar enamorado
No hay que reírse de la felicidad
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
De buena casa, buena brasa.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Más vale poco que nada.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
De lo perdido, lo que aparezca.
Freídle un huevo, que dos merece.
Hacerle a uno la pascua.
El agua arruina el puente y el vino la mente
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
El mundo es de la gente activa
Aire de Levante, agua delante.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Al potro que le alabe otro.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Tras buen soplo, buen sorbo.
La práctica hace al maestro.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.