La oración breve sube al cielo.
Dar puntadas.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Olla chica hace la bolsa grande.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
A falta vieja, vergüenza nueva.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Año de brevas, nunca lo veas.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
No te salgas por la tangente.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Donde ajos ha, vino habrá.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Colgar los guayos.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Si la perra es bola, es mejor para el perro.
Las cosas caen por su propio peso.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Calor de paño, jamás hizo daño.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Despacito y buena letra.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Al catarro, con el jarro.
Al mal año, tarria de seda.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Mujer que se queja, marido que peca
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
El que anda en silencio, cazar espera.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Agarrando aunque sea fallo.