Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Hacer ruido, para sacar partido.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Agrandado como alpargata de pichi.
El mal para quien lo fuere a buscar.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
La excepción confirma la regla.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
El que se queja, sus males aleja.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Más puede diligencia que ciencia.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Quien lee y escribe no pide pan.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
Más vale dar que la carga llevar.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Jamás digas: nunca jamás.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
El dinero diario, es necesario.