Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
De casas y de potros que lo hagan otros.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
De una espina, nace una rosa.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
Donde hay orden, hay bendición.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Otro gallo le cantara.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
No hay tonto para su provecho.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
El camino malo, se pasa rápido.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
El que más madrugo, un talego se encontró.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Estoy en un callejón sin salida.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Ante Dios, todos somos iguales.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Agrada, quien manda.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.