Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Al maestro, cuchillada presto.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Despacito por las piedras
Ignorante y burro, todo es uno.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
No se puede servir a dos señores.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Ayúdate y te ayudaré.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Acá como allá, y allá como acá.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Lo que es bueno para todos, no es conveniente para ninguno.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Hay más tiempo que vida.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
El comedido sale jodido.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Cada cual mire por su cuchar.
La variedad place a la voluntad.
No todo es miel sobre hojuelas.
Pan con pan comida de tontos.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
La sangre, pesa más que el agua.
El que viejo se casa, mal lo pasa.