Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
No dar ni recibir, sin escribir.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Bodas largas, barajas nuevas.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
El que no pierde, algo gana.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
A cada necio agrada su porrada.
A perro viejo no cuz cuz.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Quien se excusa se acusa.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Pastelero a tus pasteles.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
A cada paje, su ropaje.
A caballo nuevo jinete viejo.
Al espantado, la sombra le basta.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Saber uno los bueyes con que ara.
A fullero, fullero y medio.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Los hijos son lo que la madre quiere.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Al maestro, cuchillada presto.