Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
La lengua unta y el diente pincha
Las buenas labores honran a los labradores.
El pleito claro no necesita abogado.
Mejor precavido, que arrepentido.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
El árbol que no da frutos, da leña.
Cielo a corderos, agua a calderos.
El hambre es la mejor salsa
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Dando dando, palomita volando.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Al buen día, métele en casa.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Quien sabe, sabe.
Yernos y nueras, en las afueras.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Se heredan dinero y deudas
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Padre diestro, el mejor maestro.
Esto es pan para tu matate.
Dios no se queda con nada de nadie.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Buena fama merece quien por su patria muere.