Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Menos idea que Geral pasando música.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Amor sin plata, no dura.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Cabello crespo, calvo presto.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Barba roja, mucho viento porta.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
A quien labora, Dios lo mejora.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Casa de Dios, casa de tos.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Ligero como el ave de San Lucas.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Pan con sudor, sabe mejor.
El amor es como el agua que no se seca.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.