Contigo, pan y cebolla.
La práctica hace al maestro.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
El que mucho duerme poco aprende.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Al saber lo llaman suerte.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Hablar más que lora mojada.
Hay ropa tendida.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
De solo aire no vive nadie.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
El que las sabe, las tañe.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
La prudencia nunca yerra.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Vive tu vida y no la de los demás.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Solo como Adán en el día de la madre
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
El que manda, manda.
Mal es acabarse el bien.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
De bien en mejor.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Lento pero seguro.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Donde hay pelo hay alegría.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.