Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Los dioses ayudan al que trabaja
Cada quien, con su cada cual.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
Las novedades son la sal de la vida.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Cerrado a cal y canto.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Buena es la costumbre en el bien.
Contra la gota, ni gota.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
El dinero diario, es necesario.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Oir a todos, creer a pocos.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Cantando se van las penas.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Palabra suave llegar al alma sabe.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
En Agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Dios castiga, pero no ha palo.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Comida hecha, amistad deshecha.