En Octubre, la oveja cubre.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
De trigo o de avena, mi casa llena.
De día beata, de noche gata.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Quien mucho desea, mucho teme.
De buen caldo, buenas sopas.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Dios consiente, pero no siempre.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
De tal palo tal astilla.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Papel, testigo fiel.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Orden y contraorden, desorden.
La variedad place a la voluntad.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Viejos los cerros y reverdecen
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
La leña cuando más seca más arde.
Bolsa llena, quita las penas.
Del joven voy, del viejo vengo.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Bendita la casa que a viejos sabe.