Rocíos de Agosto, miel y mosto.
El que apura su vida, apura su muerte.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Quien bien imagina, llámese adivina.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
A cautela, cautela y media.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
El hombre es para el hombre un espejo.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Más obrar que hablar.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
A fin de año, remienda tu paño.
De lo perdido, lo que aparezca.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Dios los cría y el diablo los junta.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
La fantasía es la loca de la casa
Buena, por ventura; mala, por natura.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Calor de paño, jamás hizo daño.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Un ruin ido, otro venido.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.