Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Donde se pace, que no donde se nace.
El tomate hasta que se remate.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
A las regiones altas nunca les faltan tormentas.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Dios es la medida de todas las cosas.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
El buen vino, venta trae consigo.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
En verano hasta el más seco suda.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
A la hora mala no ladran los perros
Palo dado ni Dios lo quita.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Buena vida si refrenas tu ira.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
La primavera la sangre altera.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Favor con favor se paga