Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Presto rico, presto pobre.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Que dulce queda la mano al que da.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Quien debe y paga, no debe nada.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Quien guarda valores, padece temores.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Quien más tiene, más quiere.
Quien nada guardó, nada encontró.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
Quien no tiene, perder no puede.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Quien prestó, perdió.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Quien ruega al villano, ruega en vano.